Para elegir colchón hay que saber qué tipos existen: viscoelástica HR, muelles ensacados, híbridos, etc. Dicen que pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo, así que la decisión no está orientada solo a la comodidad, también a la salud. La manera de afrontar el día depende totalmente de cómo has pasado la noche, por lo que el colchón es fundamental.
La clave para elegir colchón no es el precio, es tu forma de dormir. Dormir boca arriba, boca abajo o dormir acompañado condiciona el tipo de colchón, ya que este debe adaptarse a ti.
Diferencias entre tipos de núcleos de colchón, elige con conocimiento
Es imprescindible conocer qué hay en el interior de los colchones. El núcleo condiciona la transpirabilidad, la firmeza y la durabilidad.
Colchones de muelles ensacados: se caracterizan porque cada muelle va en su propia bolsa de tela, esto permite que se muevan de forma independiente. Poseen dos ventajas clave: para dormir en pareja son ideales, ya que no notarás los movimientos del otro. Además, su transpirabilidad es muy alta, ya que el aire se traslada entre los muelles.
Colchón HR: estas siglas significan “high resilience”, que en español se traduce como alta recuperación. Se caracteriza por la firmeza de su soporte con un toque de flexibilidad. A pesar de no tener el efecto de hundimiento de la viscoelástica, se adapta para mantener tu espalda alineada y estable. Su principal ventaja es el equilibrio entre calidad y precio, además de que no acumula ácaros al no ser una espuma compacta.
Colchón viscoelástico: es el tipo de núcleo que más se amolda al cuerpo. Ofrece un efecto envolvente y se adapta a los huecos de tu cuerpo, por lo que es ideal para aliviar hombros y caderas. Lo único que debes tener en cuenta es que no es un colchón transpirable.
Colchón híbrido: combina una base de HR, visco y látex. Ofrece la frescura y firmeza de los muelles ensacados y parte de la adaptabilidad de la viscoelástica. Si no sabes qué priorizar, es una muy buena opción.
Colchón de látex: máximo confort y ergonomía. Posee la firmeza perfecta y la adaptabilidad necesaria para tu cuerpo. La desventaja que tienen estos colchones es su precio.
Elegir colchón según tu postura
Dependiendo de tu postura al dormir, necesitas un tipo de soporte diferente. Pensar antes de comprar un colchón en tu postura al dormir es una manera muy inteligente de comprar.
Mejor colchón para dormir de lado
Si duermes de lado, perteneces al 60 % de la población. Esta postura se caracteriza por concentrar gran parte del peso en hombros y caderas, por lo que necesitarás un colchón de firmeza media con gran adaptabilidad. Los colchones híbridos de HR y visco son tu mejor opción. La sensación que debes buscar es que ceda en los hombros y caderas sin que el resto del cuerpo se hunda.
Mejor colchón para dormir boca arriba
Si duermes boca arriba, necesitas uniformidad en toda la espalda. El colchón debe mantener la curvatura de la columna. La zona lumbar es la que más sufre en este tipo de postura, por lo que deberás optar por un colchón de firmeza media-alta. No puede ser muy blando, ya que la zona lumbar se hundiría, ni demasiado firme, ya que la espalda sufriría. Los muelles ensacados o los HR de densidad media son tu mejor opción.
Mejor colchón para dormir boca abajo
Dormir boca abajo es la postura que más exige al colchón. El abdomen se va hundiendo y fuerza la curvatura de la columna. Necesitas un colchón con firmeza que evite los hundimientos. Un colchón de muelle ensacado de alta densidad es la opción perfecta. Evita sí o sí los viscoelásticos blandos.
Colchones de matrimonio
Si duermes en pareja, elegir las medidas del colchón es fundamental. Elegir una medida correcta hará que dispongas del espacio suficiente para tener la sensación de estar solo durmiendo. Un colchón pequeño afectará al descanso de ambos y uno demasiado grande ocupará demasiado espacio en la habitación. Esto significa que hay que escoger atendiendo a las necesidades de ambos.
Elige el colchón para dormir en pareja
Los colchones de matrimonio más comunes miden 150 x 190 cm o 160 x 190 cm. Estas medidas son perfectas para disfrutar de un descanso pleno aun estando acompañado. Estas dimensiones son suficientes para dormir en pareja y disfrutar de la comodidad gracias al espacio que ofrecen.
La moda ahora son los colchones muy grandes. Cada vez son más las parejas que optan por colchones de 160 para ganar espacio individual y descansar mejor. Este tipo de colchón es ideal para quienes se mueven mucho al dormir, ya que, gracias a la amplitud, los movimientos no afectan al descanso de la pareja.

Elige bien los colchones individuales
La medida más común de colchón individual es de 90 x 190 cm. Esta medida es suficiente para tener espacio y disfrutar de un descanso profundo si duermes sin acompañante. Una opción si duermes solo es un colchón individual de muelle ensacado con un tejido de efecto frío con el que disfrutarás de un descanso fresco
Si duermes solo, debes tener en cuenta la firmeza del colchón y la postura en la que duermes. Lo más común en colchones individuales es la firmeza medio-suave, ya que estarás distribuyendo únicamente tu peso de manera más equilibrada que durmiendo en pareja.
Acabados de colchón para dormir mejor
Hay detalles que tienes que tener en cuenta más allá del núcleo. El tejido, por ejemplo, influye en tu descanso y en la higiene del colchón.
Para personas calurosas existen los colchones con acabado fresh. Estos tejidos expulsan la humedad y mantienen temperaturas estables durante tu descanso. Estos colchones transpirables evitan la acumulación de sudor y favorecen el bienestar corporal.
Los colchones de muelles ensacados son, como norma general, los más transpirables, pero cada vez hay más colchones de HR o viscoelásticos que ofrecen una mayor transpirabilidad. Si compartes cama, la transpirabilidad es un factor fundamental.
Para elegir tienes que tener en cuenta la forma en la que duermes, si duermes solo o en pareja y el confort que ofrece. Ahora te toca encontrar el que más encaje contigo. En Tuco tenemos distintos colchones para que elijas.
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